Las brumas son una de las formas más versátiles de llevar la aromaterapia a tu día.
Rocíalas en tu almohada antes de dormir, en tu espacio para refrescarlo, en tu cuerpo como un perfume natural, o en tu ropa de yoga. Cada bruma está formulada con aceites esenciales puros y agua destilada, sin alcohol agresivo ni fragancias sintéticas.