Aplica el exfoliante sobre la piel húmeda con movimientos circulares suaves y enjuaga con agua tibia.
Luego, sobre la piel limpia, aplica el aceite de almendras dulces con un masaje suave hasta su absorción, dejando la piel nutrida y protegida.
Recomendamos usarlo de de 2 a 3 veces por semana.


